Día Internacional de Recordación del Holocausto, por nuestra y por vuestra libertad
Por Carlos Braverman
Naciones
Unidas instituyó el Día de Recordación del Holocausto cada 27 de enero
(Liberación de Auschwitz) y reconoce la responsabilidad especial de la
ONU en asegurar que las lecciones del Holocausto nunca sean olvidadas.
Rechazando
toda negación, ya sea parcial o total del Holocausto como hecho
histórico, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la
resolución 60/7, condenando sin reservas todas las manifestaciones de
intolerancia religiosa, incitación, acoso o violencia contra personas o
comunidades basadas en el origen étnico o las creencias religiosas,
dondequiera que tengan lugar.
El Secretario General de las
Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, dijo: "El Día Internacional de
Conmemoración de las Víctimas del Holocausto es, por tanto, el día en
que debemos reafirmar nuestra adhesión a los derechos humanos”.
Según
Pierre Truche en «La Notion de crime contre l'humanité», el crimen
contra la humanidad es la negación de la condición humana a miembros de
un grupo de hombres en virtud de la aplicación de una doctrina.
Para
él, lo que distingue al crimen contra la humanidad de otros crímenes es
que se comete sistemáticamente por la aplicación de una ideología que
niega a un grupo de hombres el derecho de vivir su diferencia, ya sea
de origen o adquirida, atentando a la propia dignidad de cada uno de
sus miembros, que es la esencia del género humano.
A la víctima
se la despoja de su humanidad, de su naturaleza humana y se la cosifica
para ser expulsada de la comunidad de seres humanos.
El odio al
pueblo judío fue emblemático en esta oscura etapa irracional de la
historia y lo acompañó en la desgracia cuanto segmento de población
consideró necesario para sus planes, la industria criminal nazi-
fascista al servicio de la más tenebrosa fórmula que optimizara el
rinde del capitalismo.
Así colectivos políticos, de género,
millones de miembros de múltiples naciones y pueblos sucumbieron ante
esta lógica industrializada del terror y la muerte.
Es mucho aún
lo que se debe hacer para revertir este lúgubre legado, es poco lo que
avanzamos, las guerras fraticidas, de lógica geoeconómica imperialista,
el terrorismo de estado y otras variantes de la ideologización del
crimen, es decir de convertirlo en actos de lesa humanidad no han
cesado, sino por lo contrario han aumentado.
Treinta y cuatro
conflictos bélicos activos, 1,400 Billones de dólares relativos al
comercio mundial de armas, 750mil millones de víctimas fatales al año
producto de estos conflictos y 2.7000 millones de víctimas potenciales
y colaterales de ellos entre las cuales pueden haber fatales o no,
hablan por sí solas del tema.La lógica capitalista del rinde y
multiplicación del capital se encuentra enhebrado en estos conflictos.
Veamos,
el Pentágono ha gastado en casi doce años alrededor de 300.000 millones
de dólares en aproximadamente 3000 contratos de servicios militares que
han ido a parar a una decena de empresas privadas, contratos de
servicios para la ocupación y el control de poblaciones invadidas, no
de armamentos.
A esta privatización de los conflictos se deben
añadir las inversiones en reconstruir lo destruido pues el rinde del
capital, así aumenta considerablemente.
Otra estadística
aleccionadora al respecto es la guerra que enfrentó a serbios,
bosnio-musulmanes y croatas en Bosnia-Herzegovina entre 1992 y 1995
dejó más de 100.000 muertos, 1,8 millones de refugiados y desplazados y
una economía e infraestructura totalmente destrozadas. Se estima que,
tras el conflicto, más del 80% de la población de Bosnia pudo
sobrevivir gracias a la ayuda humanitaria.
Esa ayuda estuvo
canalizada por la Agencia Internacional de Financiación y el Banco
Mundial como canalizadores de inversiones privadas que rondaron los
5.500 millones de dólares que no son precisamente una donación.
La
historia se sigue repitiendo, pero la iniciativa de la UN y el recuerdo
a los mártires del holocausto son reparatorios, más en esta época de
fanatismos fundamentalistas muy propios de ideologizaciones del crimen.
Los luchadores de los Guethos se lanzaron a la resistencia gritando: por nuestra y por vuestra libertad.
Sabían
que se ofrendaban en sacrificio, pero querían abrir un camino concreto,
un legado y creo que el mejor homenaje hacia ellos es comprender que
cuando un oprimido lucha por su libertad, es por añadidura, la libertad
de todos y sin excepción, los amantes de la justicia y la equidad
estamos comprometidos con él.
¡¡Por nuestra y por vuestra libertad!! ¡¡Por la de las amplias mayorías en busca de dignidad y justicia!!
*Carlos
Braverman (Israel): Politólogo y Psicólogo, miembro de la Asociación de
Derechos Civiles de Israel. Activista por una coexistencia judéo-árabe
mutuamente justa y el altermundialismo. Miembro del Partido Meretz
(Partido Socialista de Israel - Tel Aviv). Presidente del Instituto
Campos Abiertos (Investigaciones en Ciencias Políticas).Tags: noticias, internacional, libertad, textos, holocausto